El proyecto SENDA. Camins contra la soledat no desitjada, impulsado por la asociación Som Custòdia, finaliza su primera edición tras un año de trabajo comunitario centrado en el envejecimiento activo, la prevención de la soledad no deseada y el fortalecimiento de los vínculos sociales de las personas mayores en contextos urbanos y rurales de la provincia de Castellón.
Desarrollado entre enero y diciembre de 2025, SENDA ha puesto el foco en una de las formas más invisibles de exclusión social: la soledad no deseada en la vejez, especialmente entre mujeres mayores, personas migrantes, personas LGTBI+, cuidadoras no profesionales y población mayor que vive sola o con redes comunitarias debilitadas. Lejos de una mirada asistencial, el proyecto ha apostado por metodologías participativas y comunitarias que reconocen a las personas mayores como sujetos activos, portadores de saberes, memoria y capacidad transformadora.
A lo largo del año, el programa ha articulado espacios de encuentro, participación y cuidado colectivo en municipios como Castellón, Almassora y Ludiente, combinando acciones de diagnóstico comunitario, trabajo en red con entidades sociales, campañas de sensibilización y actividades de participación social activa. Iniciativas como los cinefórums comunitarios, las actividades intergeneracionales en el entorno natural, los conversatorios interculturales o los espacios de diálogo sobre derechos y envejecimiento han permitido generar relaciones significativas, romper dinámicas de aislamiento y reforzar el sentimiento de pertenencia.
Uno de los principales valores del proyecto ha sido su enfoque territorial e interseccional, conectando lo urbano y lo rural y adaptando las acciones a las realidades concretas de cada comunidad. SENDA ha demostrado que combatir la soledad no deseada no pasa solo por “acompañar”, sino por reconstruir tejido social, activar redes locales y crear entornos más habitables y amables para todas las edades.
Desde Som Custòdia destacan que el cierre del proyecto no supone un punto final, sino un punto y seguido. “SENDA ha permitido abrir caminos, generar confianza y dejar capacidades instaladas en el territorio. La soledad no deseada es un fenómeno estructural y su abordaje requiere continuidad, compromiso institucional y una mirada comunitaria a largo plazo”, señalan desde la entidad.
El proyecto SENDA ha contado con el apoyo de la Vicepresidencia Primera y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana, en el marco de la convocatoria de programas de envejecimiento activo y lucha contra la soledad no deseada, así como con la colaboración de entidades sociales, voluntariado y agentes comunitarios del territorio.
Con el cierre de esta edición, Som Custòdia reafirma su compromiso con la construcción de comunidades más cohesionadas, cuidadoras y justas, donde envejecer no signifique desaparecer de la vida social, sino seguir formando parte activa de ella.